Dos mentes creativas caribeñas que bailaban en mundos diferentes pero complementarios: el marketing y el diseño se encontraron en la CDMX y se unieron para conjurar, es decir, crear.
Por un lado, estaba Alvanis, una estratega de marketing muy experimentada con una mente analítica y una pasión desbordante por encontrar la manera ideal de conectar marcas con sus audiencias. Y por otro, estaba Romina, una directora de arte talentosa, cuyas manos parecen tener la capacidad de convertir ideas abstractas en obras visuales cautivadoras.
Se encontraron debatiendo sobre el poder de la creatividad en el mundo empresarial y se dieron cuenta de que compartían una visión similar: querían crear algo único, algo que combinara la estrategia del marketing con la estética del diseño, pero sin dejar por fuera lo espiritual, lo místico, lo esencial.
Con cada proyecto, se sumergen en un proceso de alquimia creativa, fusionando estrategia y diseño para dar vida a experiencias que trascienden lo tangible. No se conforman con simplemente crear campañas publicitarias o logotipos llamativos; buscaban capturar la esencia misma de cada marca, esa chispa mágica que las hace únicas en un mar de competidores.
Alvanis y Romina quieren probarnos que, incluso en un mundo dominado por lo tangible y lo cuantificable, hay un lugar para la magia, lo esencial y lo conjurable que hace que cada marca sea verdaderamente única. Y así, inspirar a emprendedores a soñar en grande y a creer en la magia de sus propias marcas.